Bertha 的个人资料UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD照片日志列表更多 ![]() | 帮助 |
|
9月26日 Reflexiones
QUE TU PASO POR LA VIDA,
SEA NORMAL,
SEGURO, CONFIADO
NO CORRAS NI TE DETENGAS,
LLEVA MAS BIEN UN RITMO DE
PROGRESO Y DE ESPERANZA.
CAMINA CON OTROS, COMPARTE,
PERO NO PIERDAS DE VISTA
LA META QUE QUIERAS ALCANZAR,
DIOS MARCHA A TU LADO
COMO PEREGRINO Y AMIGO
NO TE DESANIMES
SI EL CAMINO ES LARGO...
SI NO TE PARAS, ¡LLEGARÁS!
PORQUE YA LO DIJO
UN GRAN PENSADOR:
NO TEMAS IR DESPACIO
TEME NO AVANZAR.- Se feliz.....ALCANZA TU SUEÑO
Sé firme en tus actitudes y perseverante en tu ideal. Pero sé paciente, no pretendiendo que todo te llegue de inmediato. Haz tiempo para todo, y todo lo que es tuyo, vendrá a tus manos en el momento oportuno. Aprende a esperar el momento exacto para recibir los beneficios que reclamas. Espera con paciencia a que maduren los frutos para poder apreciar debidamente su dulzura. No seas esclavo del pasado y los recuerdos tristes. No revuelvas una herida que está cicatrizada. No rememores dolores y sufrimientos antiguos. ¡Lo que pasó, pasó! De ahora en adelante procura construir una vida nueva, dirigida hacia lo alto y camina hacia delante, sin mirar hacia atrás. Haz como el sol que nace cada día, sin acordarse de la noche que pasó. Sólo contempla la meta y no veas que tan difícil es alcanzarla. No te detengas en lo malo que has hecho; camina en lo bueno que puedes hacer. No te culpes por lo que hiciste, más bien decídete a cambiar. No trates que otros cambien; sé tú el responsable de tu propia vida y trata de cambiar tú. Deja que el amor te toque y no te defiendas de él. Vive cada día, aprovecha el pasado para bien y deja que el futuro llegue a su tiempo. No sufras por lo que viene, recuerda que "cada día tiene su propio afán". Busca a alguien con quien compartir tus luchas hacia la libertad; una persona que te entienda, te apoye y te acompañe en ella. Si tu felicidad y tu vida dependen de otra persona, despréndete de ella y ámala, sin pedirle nada a cambio. Aprende a mirarte con amor y respeto, piensa en ti como en algo precioso. Desparrama en todas partes la alegría que hay dentro de ti. Que tu alegría sea contagiosa y viva para expulsar la tristeza de todos los que te rodean. La alegría es un rayo de luz que debe permanecer siempre encendido, iluminando todos nuestros actos y sirviendo de guía a todos los que se acercan a nosotros. Si en tu interior hay luz y dejas abiertas las ventanas de tu alma, por medio de la alegría, todos los que pasan por la calle en tinieblas, serán iluminados por tu luz. Trabajo es sinónimo de nobleza. No desprecies el trabajo que te toca realizar en la vida. El trabajo ennoblece a aquellos que lo realizan con entusiasmo y amor. No existen trabajos humildes. Sólo se distinguen por ser bien o mal realizados. Da valor a tu trabajo, cumpliéndolo con amor y cariño y así te valorarás a ti mismo. Dios nos ha creado para realizar un sueño. Vivamos por él, intentemos alcanzarlo. Pongamos la vida en ello y si nos damos cuenta que no podemos, quizás entonces necesitemos hacer un alto en el camino y experimentar un cambio radical en nuestras vidas. Así, con otro aspecto, con otras posibilidades y con la gracia de Dios, lo haremos. No te des por vencido, piensa que si Dios te ha dado la vida, es porque sabe que tú puedes con ella. El éxito en la vida no se mide por lo que has logrado, sino por los obstáculos que has tenido que enfrentar en el camino. Tú y sólo tú escoges la manera en que vas a afectar el corazón de otros y esas decisiones son de lo que se trata la vida. "Que este día sea el mejor de tu vida para alcanzar tus sueños". 9月5日 Una tregua ante las dificultadesUna vez quise estar bien Y me senté en una silla a esperar....
El tiempo pasó y nada cambió
Alguien me habló al oído, y entonces deje de esperar, me puse de pié y comencé a caminar.....
REFLOTAR LA ESPERANZA
Se trata de buscar tener una mirada menos trágica de las cosas que nos afectan, tratando de entender al mismo tiempo que “existe la posibilidad concreta” de superarlas. Si anulamos la esperanza, corremos el riesgo de creer que ninguna solución nos va ayudar. Es como aquello del dicho “El que cree que se va a morir.... se muere nomás...” BUSCAR (Y ENCONTRAR) UNA AYUDA ADECUADA
Frente a los problemas, normalmente, nadie “sale solo....”. A veces una persona con quien hablar, un profesional a quien acudir, un ser querido que nos inspire confianza, un cambio en nuestros horarios y tareas....etc.... a veces todo esto con frecuencia nos “da una mano.....” que fomentan nuestra esperanza y facilitan la comprensión de lo que nos pasa.
ELIMINAR LA ANSIEDAD
La ansiedad es como ese impulso que nos hace querer que todo lo malo que nos pasa sea resuelto de forma inmediata. En realidad, resolver nuestros propios problemas normalmente nos llevará un “tiempo perseverante” un tanto prolongado. Es como que necesitamos comprender que debemos ir paso a paso, gradualmente, perseverantemente pero –al mismo tiempo- sin enloquecernos, sin “sobre exigirnos”..... La ansiedad, si la dejamos crecer, puede convertirse en uno de los peores enemigos para nuestro bienestar.
SINCERARSE
Se trata de aprender a no mentirse a “uno mismo”. En general, cuando padecemos problemas interiores, cuando las cosas que nos pasan abruman nuestras vidas y parece que ya no “podemos más”, se suele presentar la tentación de “negar” (muchas veces inconscientemente) tales dificultades o, frecuentemente, “echarle la culpa” de los que nos pasa a otros, a la vida , a Dios.
En realidad, el camino sano es detectar con “paz, verdad y serenidad” la “raíz” y “la historia” (que es de mucha importancia), de nuestras aflicciones, y al mismo tiempo, “analizarlas” también con “paz, verdad y serenidad”, sin tratar de “buscar responsables” sino aceptando serenamente que es cierto que realmente padecemos tal o cual conflicto, y que debemos poner nuestro mejor empeño en “comenzar” a resolverlo, sabiendo de antemano que siempre necesitaremos de la ayuda de alguien o algunos para lograr nuestro cometido.
ORDENAR NUESTRA JORNADA Y NUESTROS ESPACIOS
Dice una frase “conserva el orden y el orden te conservará”. Cuando estamos muy afligidos o angustiados, tenemos la tendencia de “echarnos al abandono”. Esto es muy perjudicial. En realidad conviene darle un orden a nuestra jornada (proponernos un horario para levantarnos, para comer, para asearnos, para descansar, para distraernos, programar una visita a un amigo o familiar, etc.). Asimismo conviene mantener el orden y limpieza en los lugares que habitamos. La “prolijidad” ambiental contribuye a nuestra serenidad y bienestar general. ELIMINAR LA FANTASÍA
Muchas veces sucede que uno comienza un proceso para adquirir el bienestar interior y al poco tiempo, normalmente por coincidencias, siente que todo se ha solucionado (aparentemente): por ejemplo: de pronto, las personas que no lo tenían en cuenta comienzan a hacerlo; la angustia que tenia increíblemente desaparece rápidamente, etc.
En casos así, donde “parece” que todo se ha solucionado de un día para el otro, solemos tener la tentación de dejar el proceso que hemos iniciado, porque –para nosotros- “ya todo está bien”. En realidad es todo una fantasía. Resolver los problemas interiores lleva tiempo y hay que ser conscientes de esto, y perseverar en lo que se ha comenzado hasta concluirlo. Se trata siempre de curar “en serio nuestro interior” y no de “hacer como que ya todo está bien...”
APRENDER A PERDONARNOS Y A PERDONAR
Esto no significa restarle importancia a algo que hicimos sino, por el contrario, evaluar nuestros actos otorgándoles toda la gravedad que se merecen, sin “justificarlos”. Pero al mismo tiempo, significa adoptar una mirada “misericordiosa” sobre nosotros mismos, “benévola”, que no justifica pero si “busca entender”, evitando la trampa de “autojuzgarnos”. Y en el mismo sentido, respecto de los demás, siempre es aconsejable esforzarnos por “entender” (sin justificar) los malos actos que otros pudieron haber cometido contra nosotros o nuestros seres queridos, esforzándonos en mirarlos también a estos con una mirada “benévola”, sin caer en la trampa de “esperar morbosamente” que nos “pidan disculpas”.
En síntesis: se trata aprender a “perdonarnos siempre” y “rectamente perdonar a los demás”, buscando siempre “no justificar lo injustificable....” ELIMINAR EL TEMOR
Cuando se trata de sanear nuestro mundo interior, nuestra psiquis, y a medida que vamos comprendiendo el camino que tenemos que recorrer para lograrlo, es común que aparezca el “temor”, que tiende a desalentarnos, a paralizarnos, como “susurrándonos” al oído “esto es demasiado para vos...no vas a poder”. Y no es raro que muchas veces se nos crucen por la cabeza cientos de recuerdos o ideas negativas que nos comienzan a atemorizar. Por eso es conveniente recordar siempre que “la peor batalla que se pierde es la que no se dá...”.
Es decir, podemos atemorizarnos, pero igualmente conviene y necesitamos intentarlo, aunque para ello debamos pedir ayuda sin avergonzarnos, o recurrir a un profesional competente, y hasta rezar (si somos religiosos). Se trata pues de tomar de todos los medios a nuestro alance para triunfar en nuestra lucha.
DEJARNOS AMAR
Muchas veces podemos caer en la tentación de “endurecernos”, de ponernos una “coraza” de manera que nadie se nos entrometa, que nadie nos “invada”. Por hacer esto en ocasiones perdemos de vista a mucha gente, desde las más cercanas hasta las más lejanas, que habiendo percibido “algo” de lo que nos pasa, busca alentarnos, querernos rectamente, darnos una mano.... Nos corresponde, pues, detenernos algunos momentos, hacer algunas pausas, y tratar de “descubrir” a esta “gente buena y gaucha”, para que descubriéndola nos animemos a aceptar el cariño y la ayuda que nos quieren brindar, aunque siempre debemos tener el cuidado de no confiar en personas “interesadas” que nos puedan provocar un daño mayor.
ERRADICAR LA “DUDA ENFERMIZA Y ENFERMANTE”
Dice un viejo dicho “Piensa bien antes de actuar.... pero no al extremo de angustiarte”. Es propio de una persona psicológicamente madura “pensar bien” las decisiones que está por tomar. Es por eso que, normalmente, frente a algo que queremos hacer, primero lo reflexionamos, tratamos de descubrir los “pro” y los “contra”, evaluamos nuestra capacidad práctica de realizarlo, etc. Eso es bueno. Pero hay situaciones “especiales”, como algunos “proyectos” que queremos realizar, que finalmente no los llevamos adelante porque hemos sido influenciados por una especie de “un conjunto de dudas terribles y destructivas” que nos paralizan, nos hacen desconfiar de todo, especialmente de nosotros mismos, destruyendo nuestra auto estima y haciéndonos creer que somos algo así como “infradotados”. Por ejemplo: supongamos que una persona quiera iniciar un proceso de reconciliación con su familia, o con algún amigo. No sería extraño que la “duda nefasta” le “dispare” ideas como “¿Vos vas a tratar de arreglar las cosas....?¿No te parece que no te da el “cuero”....?¿Ya te olvidaste de que vos fuiste el que provocó todo....?¿No te parece que serías hipócrita si lo hacés...? ¿Vos crees que a ellos les importa algo de vos....?”. Y así, al permitirse pensar de esta forma la persona se confunde, pierde objetividad, y , lastimosamente, abandona con tristeza su proyecto de reconciliación.
Frente a esto conviene que tomemos conciencia de que, en general, siempre podremos hacer las cosas que nos gustarían, algunas veces con más esfuerzo y tiempo, otras con menos, pero siempre con una actitud positiva, esperanzada y serena.
SER AGRADECIDOS
“El que no sabe agradecer tampoco sabe sonreír...”. Normalmente, si miramos nuestra propia historia personal, incluso desde cuando éramos chicos, podremos apreciar una gran cantidad de “cosas buenas” que nos han pasado. Seguramente también descubriremos a mucha gente que sin esperar nada a cambio nos han hecho mucho bien: desde personas que apenas están en nuestra memoria, hasta aquellas con las cuales tenemos un trato asiduo, como amigos, parientes, etc. Poder “descubrir” esto es de vital importancia para que “brote” en nosotros un sentimiento de agradecimiento a los demás, a la vida, e incluso a Dios, si tenemos la gracia de creer en Él. En este sentido, “ser agradecidos” es una forma de “ser justos” y es una buena razón para dejar de lamentarnos de todos los males que nos han ocurrido. Es como que la persona agradecida sabe poner en la “balanza” no sólo lo malo que le ha tocado vivir sino también lo bueno, y siente el impulso de intentar hacer cosas buenas por los demás, porque “reconoce” que en la vida ha recibido mucho.
EJERCITARSE EN LA GENEROSIDAD
Dice una sencilla frase: “La generosidad es una de las mejores formas de recibir...”. Y es cierto. Cuando nos atrevemos a romper nuestro “egoísmo”, cuando nos olvidamos al menos “por un rato” de nosotros mismos, cuando sin esperar ninguna forma de retribución nos animamos a darle una “mano” a alguien, sin que nos la pidan sino por propia iniciativa nuestra, pareciera que “una brisa suave y placentera” recorre nuestro interior, produciéndonos alivio y bienestar. Es cuestión de intentarlo, desde nuestras capacidades y posibilidades. En ocasiones alguien necesitará una “mano” en lo económico. Pero muchas otras veces tendremos que dar otras cosas, como nuestro “tiempo”, como nuestra “escucha”, o algún consejo, etc.
|
|
|